miércoles, 2 de mayo de 2012

Mal Trato


Cuadro 1: El caso
Una sala de interrogatorios diáfana Policía 1 sentado y Policía 2 de pie al fondo. María está sentada, con un moratón en la cara. Delante suya unos informes médicos.
Policía 1.-
¿Podría usted contarnos lo que pasó?                              
Policía 2.-
Si no es inconveniente.
María.-
Claro que no. (Compungida) Mi marido..
Policía 2.-
El maltratador.
María.-
Sí, el maltratador… Bueno él estaba viendo la el futbol, tranquilamente y yo estaba limpiando y estaba justamente delante de la tele, no se que hice pero creo que lo molesté… (llora)
Policía 1.-
Tranquilícese…

Cuadro 2: Reconstrucción 1ª
Sofá frente a la tele, marido sobre del sofá, partido Madrid-Atlético de Madrid, los niños jugando con la pelota en el lado contrario, la madre limpiando la zona del sofá
Mario.-
 ¡Mujer, la carne de cerdo no es transparente!
María.-
Voy a tardar solo un segundo.
Mario.-
Me la pela, quítate.
María.-
Solo me queda un poco. (Acelera el ritmo de limpieza)
Solo se escucha el partido, suena un gol, Mario se levanta, María lo mira extrañado, una hostia impacta contra su cara, gritos de ella, segunda hostia, María cae al suelo grita, llora. Mario le da una patada, otra, otra, la levanta y le estalla la cabeza contra la cristalera que tiene al lado del televisor. Solo suena un “¡GOOOOL!” del comentarista, María gima, los niños lloran, la sangre corre. Mario coge a sus hijos y se va de casa

Cuadro 3: El caso, parte contraria
Una sala de interrogatorios diáfana Policía 2 sentado y Policía 1 de pie al fondo. Mario está sentado, con las manos esposadas a la espalda.
Policía 2.-
¿Cuál es su versión de los hechos?
Mario.-
No se que les habrá podido contar María, pero todo lo que haya podido decir de mi es totalmente falso.
Policía 1.-
Abrevia.
Mario.-
Bueno, digamos que… (no encuentra las palabras) Es ella la que me maltrata a mí.
Los policías se ríen
Policía 2.-
Espero que tenga usted pruebas de ello.
Mario.-
Si me quitan las esposas os daré las pruebas.
Policía 1.-
Ni-de-co-ña
Mario.-
Pues levánteme usted la camiseta.
Policía 2.-
(se acerca cauteloso) Con permiso.
Le levanta la camiseta y Mario tiene el abdomen totalmente morado, lleno de arañazo y algunas marcas de las cuales no se identifica el arma ni el modo.
Policía 1.-
Eso debió de doler.
Policía 2.-
Disculpe a mi compañero, ¿Qué fue lo que paso?

Cuadro 4: Reconstrucción 2ª
Mario sentado en el sofá, María dando vueltas por el salón gritándole a los niños, los niños corren a refugiarse con su padre.
María.-
¡Dejad de esconderos, venid los dos que vais a saber lo que es jugar!
Mario.-
Cariño, dejalos…
María.-
¡No me da la gana, me duele la cabeza y no paran de darle pataditas al balón, me va a estallar la cabeza!
Mario.-
Lógico que te duela la cabeza, si bebieras menos…
María.-
¡No me vas a decir como tengo que llevar mi vida! Niños venid, no os escondáis detrás de este pusilánime.
Mario.-
No los vas a tocar.
Los niños comienzan a llorar.
María.-
Pero no gritéis que va a ser peor ¡Me va a estallar la cabeza! (le arrea a Mario una patada en la entrepierna, Mario cae al suelo, coge a uno de los niños y les da un puñetazo a uno y otro al otro) ¿Veis? Os lo habéis ganado.
Mario se levanta, María de la un puñetazo en la barriga y estele da un puñetazo en la cabeza, coge a los niños y va a los cuartos a recoger la ropa. María se levanta con el pómulo hinchado.
María.-
Mario, te voy a arruinar la vida… ¡Te lo juro! ¡Esos niños son míos, yo los tuve dentro!
María comienza a autolesionarse, puñetazos en pechos, vientre, cara y piernas. Mario entra  en el salón con sus hijos y una mochila, ve lo que hace María. Ella para y visualiza el espejo, se mira, toca su reflejo, coge el espejo y lo revienta con la cara. Mario tapándole los ojos a sus hijos sale de la casa.
María.-
¡Te voy a buscar la ruina!

Cuadro 5: La resolución
Habitación diáfana Mario y María esposados cada uno en una silla y una esquina, Policía 1 al lado de María y Policía 2 al lado de Mario los niños sentados en la mesa justo en medio. Una señorita justo al lado de ellos.
Policía 1.-
¿Qué pasó exactamente?
María.-
Es un puto maltratador, te has buscado la ruina Mario.
Niño 1.-
No mientas mamá.
Policía 2.-
¿Cómo?
Mario.-
Marcos, no hables.
Policía 1.-
Usted, cállese.
Niño 2.-
Mi papá no es el que le pega a mamá, es al revés, mamá le pega a papá…

Policía 2.-
Niño (no mira al Policía 2)  Mírame (lo mira) ¿Estás seguro de lo que has dicho?
Niño 2.-
Sí.
Resuelta la duda liberan a Mario que abraza a sus hijos.
María.-
(Casi desgañitándose)  Sí, he sido yo. Malditos bastardos traidores, os tuve nueve meses a cada uno en mi vientre, y ¿así me lo pagáis? ¿Por qué lo queréis mas a él que a mí? (llorando) Sí, yo lo he hecho todo, mis lesiones, las de ese hijo de puta, las de los bastardos…
Mario.-
(Destrozado) Pero…¿Por qué?
María.-
(Idem de antes) Porque te quería destrozar la vida igual que tú me robaste el amor de mis hijos. Por eso me di de hostias, por eso te di a ti por eso le di a ellos, porque te quería arruinar la vida, y quiero y te juro que aunque sea lo último que haga lo cumpliré.
Los policías se acercan a ella y la levantan, se la van a llevar.
Policías.-
Tiene usted derecho a un abogado, si no puede contratarlo se le proporcionara uno de oficio, tiene derecho a…
Mario.-
(abrazando a sus hijos) Os quiero...

OSCURO

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