jueves, 30 de agosto de 2012
Obsesión en las Sombras o Imbéciles
Se abre el Telón, OSCURO, sobre el escenario dos
camas, con sus respectivas mesitas de noche, a la
izquierda en fondo un escritorio, a la derecha una
puerta, paredes blancas, dos hombres en sus
respectivas camas duermen plácidamente.
BENJI.-
¡NO!
(Se desvela, enciende la luz en la
mesita)
Otra vez ese sueño, ¿Por qué sigo soñando con ella?
(Se incorpora, se pone las manos en las
sienes)
Han pasado ya casi siete años desde que la conocí, y
aún la recuerdo...
(Luz cenital cerca de la pata derecha,
BENJI clava los ojos en ese punto,
aparece ELLA, gesticulan a la vez)
LIDIA.-
Hola, soy Lidia y es la primera vez que hago teatro...
(Desaparece el foco)
BENJI.-
La odiaba, era muy mona, pero la odiaba , cada uno de
sus actos, sus ideas... Siempre se salía de mis
predicciones, desde que tengo uso de razón lo calculo
todo al milimetro, y no suelo fallar, pero cuando ella
aparecía en cualquiera de mis calculos lo desvarataba
todo. Y por ello la odiaba, llegue a odiarla tanto
que...
(ADRIÁN se revuelve en su cama y medio
se incorpora justo para interrumpir a
BENJI)
ADRIáN.-
Te enamoraste, no me mires con esa cara, es cierto, te
enamoraste de ella como un completo imbécil.
BENJI.-
Tú también te enamoraste de ella.
(ADRIÁN refunfuña y se vuelve a
recostar)
Pero lo cierto es que llevas razón, me enamoré como un
idiota...
ADRIÁN.-
imbécil, como un completo imbécil.
BENJI.-
Es lo mismo...
ADRIÁN.-
No, creo que las palabras "completo imbécil" te definen
mejor, además, imbécil es una palabra con la que se te
llena la boca, es mas gustosa de decir.
(Lo mira estupefacto)
BENJI.-
Me enamore como un completo imbécil (exagera el acento
de imbécil y lo mira esperando su aprovación, ADRIÁN
asiente satisfecho) y también luché por ella cuando no
me dieron esperanzas, y cuando por fín la conseguí, la
alegría del esfuerzo fue tan grande como el dolor
cuando me dejó...
ADRIÁN.-
(Se levanta de la cama)
Otra vez no, tío... Deja de recordar eso... Bueno,
desahogate, pero te vas a hacer daño(Se sienta y lo
mira)
(Pausa)
BENJI.-
La quise como a ninguna...
ADRIÁN.-
(De un salto se levanta y lo interrumpe)
¡Meeeecc!¡ERROR! Aún la quieres como a ninguna
BENJI.-
(Cabreado)
¿Será posible que por una vez en mi vida pueda
desarrollar una idea sin que tú me la tuerzas ni la
transformes?
ADRIÁN.-
Ya que te vas a poner melancólico por lo menos se
sincero, el discernimiento sin sinceridad solo es
autoengaño.
(Mirada)
Vale, callo y escucho.
BENJI.-
Para mí lo era todo, lo dí todo por ella, incluso antes
de estar juntos de verdad...
ADRIÁN.-
Es cierto, eras una maricona, llevabas con ella una
vida de novios, y nunca la habias besado, eras un
completo imbécil, pero hay cosas que no han cambiado...
(BENJI hace caso omiso)
BENJI.-
Hasta el momento que me dijo que sí...
(ADRIÁN se levanta va hacia el le toma
el pulso)
ADRIÁN.-
Fecha y hora de la muerte 00.01 del 14/02/09, causa,
empalagamiento.
BENJI.-
No me seas así de imbécil (llenandosele la boca) Oye,
es verdad que se te llena la boca diciendo Imbecil.
ADRIÁN.-
¿Yo te voy a decir algo que sea mentira?
BENJI.-
Bueno, mejor callate. Porque tu también estubiste enamorado
de ella, ¿lo recuerdas?
(Se enciende un foco cenital en el mismo
punto de antes, ambos miran hacia ella,
está ahí, vocalizan a la vez)
LIDIA.-
Bueeeeno, vaaaaale, ¡hay que ver! Haces conmigo lo que
quieres...
ADRIÁN.-
Y tu haces conmigo lo que te da la gana...
(Se va la luz y ADRIÁN queda señalando
el recuerdo como queriendolo agarrar, se
va el cenital)
BENJI.-
Vaya... ¿quién es el imbécil ahora?
ADRIÁN.-
Te ha gustado la palabrita,¿Eh?
BENJI.-
Es de las pocas cosas buenas que he poddo aprender de
tí.
ADRIÁN.-
Sabes de sobra...
BENJI.-
Se de sobra que me la arrebataste.
ADRIÁN.-
La compartíamos.
BENJI.-
Yo no lo sabía.
ADRIÁN.-
Pues era evidente.
BENJI.-
Te odio...
(Por lo bajo)
ADRIÁN.-
¿Qué?
(Coge fuerzas y se lo suelta todo en la
cara)
BENJI.-
¡Que te odio! Ojalá nunca te hubiese conocido.
ADRIÁN.-
Claro,no hubieras sobrevivido sin mí.
BENJI.-
Lo sé.
ADRIÁN.-
Y si lo sabes...¿Por qué te quejas?
BENJI.-
Me quejo porque durante toda mi vida he perdido muchas
cosas por tu culpa. Sí, por tu culpa, he sido un mierda
con quien no debía, solo porque tú me incitabas a ello.
Por tu ambición, por tus determinaciones, por tu
naturaleza, por tu esencia. Te odio. Yo solo intentaba
seguir y no hacerte caso. Vivia tranquilamente, pero
llegabas como un torbellino y me arrastrabas. Y cuando
me quedaba a solas y podía comprobar todo el mal que
había causado, yo sufría, y aún sufro por tu culpa.
ADRIÁN.-
No me puedes culpar de perderla a ella, ahí la cagaste
tú solito.
BENJI.-
¿Yo solo? Tú me sacabas de fiesta
ADRIÁN.-
Lo necesitabas...
BENJI.-
Y ella me necesitaba a mí.
ADRIÁN.-
Al final siempre volvía a tí.
BENJI.-
No, volvía a tí.
ADRIÁN.-
No, no me culpes por eso también.
BENJI.-
No, por eso no...
ADRIÁN.-
Yo también la quise, pero de otra forma.
BENJI.-
Tú solo la querías por su cuerpo.
ADRIÁN.-
¡Mentira! Y no pienso discutir eso contigo
(Silencio tenso)
BENJI.-
Vale, pero me tienes que conceder que me dejó por tu
culpa.
ADRIÁN.-
Si te vas a sentir mejor... Sí, mea culpa.
BENJI.-
Y fue una pérdida para siempre.
ADRIÁN.-
Te busco un polvo fácil y me lo vas a estar echando en
cara durante toda la vida. Mira si lo llego a saber te
pago una puta.
BENJI.-
¿De qué me hablas? Yo no quería un polvo fácil, ni
mucho menos a una puta. Yo la quería a ella.
ADRIÁN.-
Ya estabais en ese período de peleas.
BENJI.-
Nos queríamos (Mirada de ADRIÁN) Bueno, y la sigo
queriendo.
ADRIÁN.-
Y ahora mismo la tendrías en tus brazos si me hubieras
hecho caso.
BENJI.-
¡Qué fácil es para tí engañar a un ser querido!
ADRIÁN.-
Pues sí, lo hago desde que tengo uso de razón.
BENJI.-
Por eso estás solo.
ADRIÁN.-
Tú también.
BENJI.-
No, yo tengo a mis amigos, y tú...
ADRIÁN.-
Yo te tengo a tí.
BENJI.-
A mí no me tienes, yo te odio.
ADRIÁN.-
Bueno, del amor al odio solo hay un paso, dalo ya y
amamé.
BENJI.-
¿A qué viene eso ahora? No te voy a amar, te odio. ¿Es
que no oyes lo que digo?
ADRIÁN.-
Sí, pero en mi mente suena de otra manera.
BENJI.-
Ya, tu eres un chico muy listo desde siempre, el chico
malo que todo lo sabe.
ADRIÁN.-
Así me llamaba ella.
(Luz de ELLA, ambos la miran)
LIDIA.-
Insufrible sabelotodo... Te quiero.
ADRIÁN Y BENJI.-
Te quiero.
(Fuera luz de ELLA)
ADRIÁN.-
No te entiendo.
BENJI.-
¿Cómo?¿Por qué?
ADRIÁN.-
¿Por qué reunes tus pensamientos en recuerdos
negativos? ¿Tu no la quieres? ¿Ella no te quiso?
Fuísteis muy felices juntos, a mi parecer has pasado
tus mejores momentos con ella, y te conozco desde hace
mucho. Te martirizas con la idea de que ya no esta a tu
lado, pero la vida sigue. Y aunque no me creas, ella
tiene un recuerdo precioso de lo vuestro.
BENJI.-
¿Tú crees?
ADRIÁN.-
¡Claro que sí! Ella te ha querido como ningun otro, has
sido su primer beso, su primer amor, su primera vez.. A
traves de ti descubrió lo que era el amor.
(Pausa)
BENJI.-
Y de tí lo que es el engaño, la lascibia, la noche y
sus placeres. ¿Sabes que fuiste su peor influencia?
ADRIÁN.-
Yo era tan mala influencia como tú buena. Existía
equilibrio.
(Se quedan los dos de pie, el uno frente
al otro, ADRIÁN le echa un vistazo)
¿Piensas recibir a mi amiga así?
BENJI.-
Adrián, no tengo ganas de bromas ahora...
ADRIÁN.-
Imbécil, lo digo enserio, hoy viene una amiga a
almorzar, porque no nos haces un favor a la humanidad y
te duchas. Ponte guapo que está soltera y a lo mejor
ligas.
BENJI.-
No voy a ligar con nadie.
ADRIÁN.-
Me parece de puta madre, pero si no te metes en la
ducha te meto yo.
(Pausa)
BENJI.-
¿Qué hora es?
ADRIÁN.-
Tarde.
BENJI.-
Tardo poco
ADRIÁN.-
Más te vale.
(BENJI se va. ADRIÁN se queda solo en
escena, va hacia el escritorio coge la
foto de ELLA, la mira y se adelanta)
Ojalá nunca me hubiera conocido, ahora sería feliz con
ella. (Sonrie con malicia) Un pringado, pero feliz,
aunque ahora que lo pienso, ella no se hubiera fijado
en el si hubiera sido un pringado. (Lanza la foto a la
cama, echa un vistazo a la casa) Como mi amiga vea todo
esto así... Bueno habrá que ponerse manos a la obra en
lo que se ducha el pringado... Empiezo a hablar solo...
creo que voy a tener que ir al psiquiatra...
(Pone la minicadena y a ritmo de la
canción arregla toda la casa de manera
que las camas desaparecen y solo queda
en escena el escritorio libre de
trastos, con un mantel, tres platos con
sus cubiertos y una bandeja tapada con
comida. Entorno a la mesa tres sillas.
Cuando termina apaga la música y entra
BENJI duchado peinado con camisa y
vaqueros)
¡Vaya! ¡Qué cambio, pareces hasta humano!
BENJI.-
¿Te has desayunado un payaso? (repara en la
distribución del salón)Joder, ¿la chica quién es?
Porque por el barrido tengo dos opciones, o le vas a
proponer matrimonio, o es tu madre.
ADRIÁN.-
No, te he dicho que una amiga.
BENJI.-
Ahm, pues debe ser entonces una amiga muy especial.
ADRIÁN.-
Lo es, en cierto modo.
(Llaman a la puerta)
¡Mierda! Llega temprano, ¿te importa coger de la cocina
una rosa y ponerla como centro de mesa? Es que me tengo
que cambiar.
BENJI.-
Sin problemas (pensativo) ¿Algo más?
ADRIÁN.-
No. Bueno sí, abrelé que le van a salir canas
esperando.
(BENJI reacciona saliendo de su mundo)
BENJI.-
¡Voy!
(Salen los dos, luego entra BENJI con la
rosa en la mano a abrir la puerta)
LIDIA.-
Hola...¿Vive aquí Adrián?
(BENJI intenta hablar, pero no puede
reaccionar)
Perdona, ¿te pasa algo?
BENJI.-
Sí.
LIDIA.-
¿Sí qué?
BENJI.-
Que sí, que aquí vive Adrián, pasa, soy su compañero de
piso me llamo... Carlos.
LIDIA.-
Encantada (le da dos besos al petrificado BENJI) Yo
soy...
BENJI.-
Lidia
LIDIA.-
Supongo que te lo habrá contado Adrián.
BENJI.-
Sí, habla mucho de tí.(Va reaccionando)
LIDIA.-
Espero que hable bien.
BENJI.-
Sí.
(Pausa nerviosa)
Bueno, ha pasado mucho desde que no os veis, ¿no?
LIDIA.-
Sí, unos seis años
BENJI.-
Cuanto tiempo... (Melancólico)
(Entra ADRIÁN)
ADRIÁN.-
Hola, ¿qué tal, cariño? Cuanto tiempo...
(LIDIA va corriendo hacia ADRIÁN y le da
un gran abrazo, ante el asombro de
BENJI)
¿Qué te parece nuestro piso? ¿No te ha sorprendido ver
a mi compañero?
LIDIA.-
Tu piso, no esta mal y tu compañero si me ha
soprendido, no esperaba que te aguantara nadie en
convivencia.
(Rien)
ADRIÁN.-
(Haciendo referencia a BENJI)
¿No hablais?
LIDIA.-
Sí, ya nos hemos presentado.
ADRIáN.-
¿Presentado? ¿Y qué te parece?
LIDIA.-
Un poco lento.
ADRIáN.-
A mi también.
(Rien)
BENJI.-
Imbécil.
LIDIA.-
No te enfades, Carlos, son cosas nuestras.
ADRIAN.-
Sí, "Carlos", son cosas nuestras.
LIDIA.-
Creo que me he perdido algo.
BENJI.-
No, son cosas nuestras.
ADRIáN.-
¡Qué poco te cuesta mentir a las personas queridas!
LIDIA.-
No entiendo nada. ¿Qué pasa?
BENJI.-
Nada, este que es imbécil.
LIDIA.-
Entonces ninguna novedad. (Rien)
ADRIáN.-
Parece que los años no pasan en valde.
BENJI.-
Eso parece... Bueno...
ADRIáN.-
¿Almorzamos?
LIDIA.-
Sí, por favor, pero luego teneis que contarme.
ADRIáN Y BENJI.-
Sííííííííí...
(Se sientan todos a comer, Lidia entre
los dos.)
ADRíAN.-
Bueno, Lidia, ¿qué ha sido de tu vida en los últimos
seis años?
LIDIA.-
Pues estube en Madrid estudiando psicología, y me saqué
la especialidad...
ADRIáN.-
Chica lista entonces...
BENJI.-
¿Qué especialidad?
LIDIA.-
Sexología, en honor a tí, Adrían.
ADRIáN.-
No puedo creer que te hallas acordado de mí después de
cómo terminamos.
(Beji está blanco)
LIDIA.-
Jaja, en psicología nos hablaron sobre las conductas psicologicas
y encajas en el perfil de un cerd... Carlos, ¿estás bien?
BENJI.-
Sí, (reaccionando) es que tengo hambre.
LIDIA.-
Yo también.
ADRIáN.-
Pues comamos.
(Adrían levanta un paño y aparece la
suculenta comida)
LIDIA.-
Vino, comida china, una rosa. Adrián no pienso casarme
contigo.(Medio riéndose)
ADRIáN.-
Lo ha preparado Carlos.
(Adrián le guiña un ojo a Benji)
LIDIA.-
¡Oh, vaya! Lo siento... Es que... Bueno... Tiene muy
buena pinta, gracias... (Pausa) Eres atractivo,
detallista y sabes cocinar, ¿ tienes novia o eres gay?
ADRIáN.-
Aquí vemos como la fémina comienza su danza de
apareamiento...
((Adrián recibe un cate de la sonriente
Lidia. Ambos ríen.)
BENJI.-
Ninguna de las dos, ¿y tú Lidia, tienes novio o eres
lesbiana? Porque tienes muy buena pinta.
ADRíAN.-
El macho pateticus comienza a mostrar signos de vida...
(idem)
LIDIA.-
Hace 6 años que no tengo pareja.
(Silencio incomodo, intercambio de miradas)
ADRIÁN.-
Bueno, podemos empezar a comer.
LIDIA.-
No, da igual, Carlos no sabe la historia al completo.
Se la contaré.
ADRIÁN.-
Lidia, no es necesario...
LIDIA.-
¡He dicho que le voy a contar la historia a Carlos!
BENJI.-
De verdad, Lidia, no...
LIDIA.-
Necesito contarlo... ¿No os importa mi vida?
ADRIÁN.-
Si te vas a sentir mejor, cuentalo.
ADRIÁN y BENJI.-
Haces con nosotros lo que quieres... (Cabizbajos)
LIDIA.-
Vaya... Veo que no hace falta que lo cuente... (Idem pero
con una sonrisa melancolica) Haceis conmigo lo que os da
la gana. (Se miran los tres, se rien)
BENJI.-
No te merecías lo que pasó...
LIDIA.-
Gracias, eres muy amable, y sensible. Sorprendente.
ADRIÁN.-
Carlos es una caja de sorpresas.
LIDIA.-
Ya veo... Lo que no se es cómo te aguanta.
BENJI.-
Ni yo tampoco. (Ríen) Bueno antes de comer necesito excusarme.
Adrián, ven conmigo a la cocina.
ADRIÁN.-
¿Para qué?
BENJI.-
Para sacar el postre.
ADRIÁN.-
No ha hecho postre.
BENJI.-
Pues... a por la pimienta.
LIDIA.-
Adri, acompáñalo y no le tomes más el pelo. (Entre risas)
ADRIÁN.-
Bueno, ya sabe que vamos a hablar solo apartemonos un poco.
LIDIA.-
No me gustan los secretitos.
ADRIÁN.-
Ya te contaremos luego. (Se apartan) ¿Qué te pasa?
BENJI.-
Que no me lo puedo creer, la has invitado, te trata como a un amigo,
eres increible... (Gesto de autosatisfacción en Adrián) mente imbécil. (pausa)
ADRIÁN.-
¿Vas a insitir mucho con lo de imbécil?
BENJI.-
¿A que jode?
ADRIÁN.-
¿Qué te ha dado? Te he traído a la chica de tus sueños hasta el salón de tu casa...
BENJI.-
No se acuerda de mi.
ADRIÁN.-
Pues más fácil aun. (Maquiavélico)
BENJI.-
¿Qué?
ADRIÁN.-
¿No has aprendido nada en todo lo que llevas a mi lado? Miente, engaña, obliga, maneja,
controla, vive de ello y disfrutalo. Prueba el dulce sabor de mezclar
venganza, amor y lascibia. (BENJI duda)
BENJI.-
No se... Yo no soy así.
ADRIÁN.-
Vamos, Benji, puedes librarte de esa obsesión.
BENJI.-
¿Cómo?
ADRIÁN.-
Conquistándola.
BENJI.-
No puedo hacerle eso, no se lo merece, ahora es feliz.
ADRIÁN.-
(Rie) Eres un buenazo. Por eso estás así de destrozado, porque estás obsesionado
y eres imbécil, lucha por cambiar.
BENJI.-
No vas a convencerme, nunca lo haré.
ADRIÁN.-
Bueno, al menos, no te cierres. Acerquemonos ya, se impacienta.
LIDIA.-
¡Cuanto tiempo sin veros! Me he hecho amiga de la rosa, ¿te la presento, Adrián?
ADRIÁN.-
(Divertido) No, gracias, ya dejé las parafilias. ¿Has comido sin nosotros?
LIDIA.-
(Avergonzada) Es que tardabais mucho...
BENJI.-
No pasa nada, es normal, recojamos, yo aun no tengo hambre, y te hemos descuidado
la atención.
(BENJI hace referencia a ADRIÁN para que recoga él)
BENJI.-
Adrián
ADRIÁN.-
¿Si?
BENJI.-
Te toca recoger, ¿no?
ADRIÁN.-
No...
BENJI.-
Sí, sí que te toca.
ADRIÁN.-
¿Seguro?
BENJI.-
Adrián, por favor, recoge.
ADRIÁN.-
Sí (Recoje el mantel por las cuatro esquinas y se lo lleva a cuestas, provoca risas
Lidia y resignacion en BENJI)
DENJI.-
Único en su especie.
LIDIA.-
Me encanta...
BENJI.-
¿Reavivando viejos sentimientos?
LIDIA.-
No, él siempre me ha encantado, pero me recuerda aquellos momentos...
BENJI.-
No pienses en eso...
LIDIA.-
(Sonrie) ¿Sabes? Me recuerdas a...
BENJI.-
¿Qué te recuerdo?
LIDIA-
Nada.
(silencio)
(LIDIA ser rie sola)
BENJI.-
¿Qué te pasa?
LIDIA.-
Nada (Distraida) (Silencio)
BENJI.-
¿Segura?
LIDIA.-
(Rie) Sí. (Silencio)
BENJI.-
Voy a ver como le va...(Comienza el mutis)
LIDIA.-
Espera (Se para) Esto es muy extraño, pero creo que... me gustas...
BENJI.-
¿Qué? (Atónito) Pero.. si nos acabamos de conocer...
LIDIA.-
Tengo la sensación de que te conozco desde hace mucho. ¿A tí también te pasa?
BENJI.-
Lidia, me encantas. (sonrien, se besan)
(Entra ADRIÁN)
ADRIÁN.-
Vaya, Benji, parece que te gusta repetir.
(BENJI mira amenazante a ADRIÁN)
LIDIA.-
(Mira a BENJI asombrada) ¿Eres... tú?
BENJI.-
Sí, soy yo... Siento haber...
ADRIÁN.-
Nunca pidas perdon.
LIDIA.-
¡La idea fue tuya!
ADRiÁN.-
Claro que sí. ¿Crees acaso que Benji, con lo que te quiere, el pringado, te haría
algo así? Sigue enamorado de ti, el muy imbécil.
BENJI.-
Si me llamas imbécil de nuevo, te tumbo.
LIDIA.-
Benji, ¿es verdad?
ADRIÁN.-
Claro que es verdad, es un completo imbécil.
(BENJI se acerca a ADRIÁN y le da una hostia en la cara, cae KO)
BENJI.-
Sí, por suerte o por desgracia, es así.
LIDIA.-
Por suerte, no sabes las ganas que tenía de hacer esto... (Se acercan y apunto de
besarse LIDIA coge la cabeza de BENJI y la hace impactar con su rodilla)
(Se arregla en el espejo)
Por fin está todo cerrado, par de imbéciles, intentar engañarme y es una lástima,
porque no sois malos follando.(mutis por el fondo, portazo)
(SILENCIO)
BENJI.-
¡No! (se despierta) Otra vez ese...
ADRIÁN.-
¡Sueño de los cojones, duermete y olvídala! ¡MADURA!
OSCURO
TELóN
26/6/2012 pasado a máquina por Isaac Romo R. Autor.
lunes, 25 de junio de 2012
MIRADAS
Monodrama. Escrito Por: Isaac Romo R. Basado en la obra "Film" de Beckett.
Reparto de Personajes
José: un hombre encerrado dentro de cualquiera.
Oscuro. Se escucha a alguien corriendo, José, con gafas de sol, bufanda y chaqueta, abre la puerta, entra veloz y cierra la puerta. Se enciende la luz y se ve una casa casi sin muebles, un lecho a la izquierda, una ventana tapada con bolsas de basura a la derecha semi abierta y un espejo tapado. José se quita la chaqueta, la bufanda y las gafas de sol.
JOSÉ.-
(Susurrando)
Malditos ojos, malditas miradas, malditas visiones clavadas en mi alma. Malditos ojos, malditas miradas,
malditas visiones clavadas en mi alma. Malditos ojos, malditas miradas, maldi...
(Por el hueco de la ventana entra un pájaro)
Malditos pájaros que entran por mi ventana.
(Coge al pájaro y lo echa por la ventana)
Aún me siguen, todas esas luces tintineantes, rebosantes de vitalidad, de fuerza, de temores, de inteligencia, de ira, de lujuria, de hastío, de vacío, de nada. Focos que me alumbran y me abrasan con sus esencias. Dos tiene todo el mundo, salvo ciertas anomalías, o ataques de otra mirada cazadora, o algún error. Esas dos redondeces me persiguen, algunas me encuentran y se detienen ante mí, algunas furtivas no las focalizo yo, pero se que están ahí.
Ojala no pudiera ver.
No soporto las miradas, ni los ojos, nada que esté directamente relacionado con el sentido de la vista, sencillamente no las soporto. El hecho de que puedan saber de mí solo con verme, la máscara que llevo, porque lo que yo llevo no es más que una máscara; que me juzguen por esa máscara me es algo totalmente asqueroso. Esos ojos me siguen, me vigilan. Examinan cada uno de mis gestos, de mis movimientos. Quieren averiguar cosas sobre mí. Quieren verme, atravesar mi alma con su mirada.
Ojala la humanidad fuera ciega.
Las miradas altivas son las peores. Esas de medio lado, por encima del hombre. Miradas despectivas creyendo tener ese "j’ai ne sais quoi". Esas miradas escudriñan los fallos, los hacen evidentes con solo mirarlos, y entonces son vistos; porque todos ven cuando quieren ver y, a menudo, algunos quieren ver cuando otros ven. Algunas de las miradas que he visto eran escalofriantes. De terror, ojos helados ansiosos por no estar donde están, de rabia, la agresividad manifestada por la sangre, de dolor, seguramente con el corazón sobrecogido, y algunas que marean solo al recordarlas.
Ojala no pudiera ver.
Otras miradas son en cambio buenas en apariencia y en esencia, pero en realidad es todo hipocresía. Si una persona posee una mirada bondadosa, enamorada o solidaria es solo porque le conviene. En realidad todas las miradas son un todo, el todo de la humanidad. Los humanos son pura maldad, y esta se refleja en su mirada. Yo no tengo esa mirada. Creo...
Ojala la humanidad fuera ciega.
Se gira va hacia el espejo le quita el paño y se ve reflejado, se acerca a su reflejo acaricia el
reflejo de sus ojos. Grita.
Oscuro
miércoles, 2 de mayo de 2012
Mal Trato
Cuadro 1:
El caso
Una
sala de interrogatorios diáfana Policía 1 sentado y Policía 2 de pie al fondo.
María está sentada, con un moratón en la cara. Delante suya unos informes
médicos.
Policía 1.-
¿Podría usted
contarnos lo que pasó?
Policía 2.-
Si no es
inconveniente.
María.-
Claro que no. (Compungida) Mi marido..
Policía 2.-
El
maltratador.
María.-
Sí, el
maltratador… Bueno él estaba viendo la el futbol, tranquilamente y yo estaba
limpiando y estaba justamente delante de la tele, no se que hice pero creo que
lo molesté… (llora)
Policía 1.-
Tranquilícese…
Cuadro 2: Reconstrucción 1ª
Sofá frente a la tele, marido sobre del sofá,
partido Madrid-Atlético de Madrid, los niños jugando con la pelota en el lado
contrario, la madre limpiando la zona del sofá
Mario.-
¡Mujer, la carne de cerdo no es transparente!
María.-
Voy a tardar
solo un segundo.
Mario.-
Me la pela,
quítate.
María.-
Solo me queda
un poco. (Acelera el ritmo de limpieza)
Solo se escucha el partido, suena un gol, Mario se
levanta, María lo mira extrañado, una hostia impacta contra su cara, gritos de
ella, segunda hostia, María cae al suelo grita, llora. Mario le da una patada,
otra, otra, la levanta y le estalla la cabeza contra la cristalera que tiene al
lado del televisor. Solo suena un “¡GOOOOL!” del comentarista, María gima, los
niños lloran, la sangre corre. Mario coge a sus hijos y se va de casa
Cuadro 3: El caso, parte contraria
Una
sala de interrogatorios diáfana Policía 2 sentado y Policía 1 de pie al fondo.
Mario está sentado, con las manos esposadas a la espalda.
Policía 2.-
¿Cuál es su
versión de los hechos?
Mario.-
No se que les
habrá podido contar María, pero todo lo que haya podido decir de mi es
totalmente falso.
Policía 1.-
Abrevia.
Mario.-
Bueno, digamos
que… (no encuentra las palabras) Es
ella la que me maltrata a mí.
Los policías se ríen
Policía 2.-
Espero que
tenga usted pruebas de ello.
Mario.-
Si me quitan
las esposas os daré las pruebas.
Policía 1.-
Ni-de-co-ña
Mario.-
Pues levánteme
usted la camiseta.
Policía 2.-
(se acerca cauteloso)
Con permiso.
Le levanta la camiseta y Mario tiene el abdomen
totalmente morado, lleno de arañazo y algunas marcas de las cuales no se
identifica el arma ni el modo.
Policía 1.-
Eso debió de
doler.
Policía 2.-
Disculpe a mi
compañero, ¿Qué fue lo que paso?
Cuadro 4: Reconstrucción 2ª
Mario sentado en el sofá, María dando vueltas por el
salón gritándole a los niños, los niños corren a refugiarse con su padre.
María.-
¡Dejad de
esconderos, venid los dos que vais a saber lo que es jugar!
Mario.-
Cariño,
dejalos…
María.-
¡No me da la
gana, me duele la cabeza y no paran de darle pataditas al balón, me va a
estallar la cabeza!
Mario.-
Lógico que te
duela la cabeza, si bebieras menos…
María.-
¡No me vas a
decir como tengo que llevar mi vida! Niños venid, no os escondáis detrás de
este pusilánime.
Mario.-
No los vas a
tocar.
Los niños comienzan a llorar.
María.-
Pero no
gritéis que va a ser peor ¡Me va a estallar la cabeza! (le arrea a Mario una patada en la entrepierna, Mario cae al suelo,
coge a uno de los niños y les da un puñetazo a uno y otro al otro) ¿Veis?
Os lo habéis ganado.
Mario se levanta, María de la un puñetazo en la
barriga y estele da un puñetazo en la cabeza, coge a los niños y va a los
cuartos a recoger la ropa. María se levanta con el pómulo hinchado.
María.-
Mario, te voy
a arruinar la vida… ¡Te lo juro! ¡Esos niños son míos, yo los tuve dentro!
María comienza a autolesionarse, puñetazos en
pechos, vientre, cara y piernas. Mario entra
en el salón con sus hijos y una mochila, ve lo que hace María. Ella para
y visualiza el espejo, se mira, toca su reflejo, coge el espejo y lo revienta
con la cara. Mario tapándole los ojos a sus hijos sale de la casa.
María.-
¡Te voy a
buscar la ruina!
Cuadro 5: La resolución
Habitación diáfana Mario y María esposados cada uno
en una silla y una esquina, Policía 1 al lado de María y Policía 2 al lado de
Mario los niños sentados en la mesa justo en medio. Una señorita justo al lado
de ellos.
Policía 1.-
¿Qué pasó
exactamente?
María.-
Es un puto
maltratador, te has buscado la ruina Mario.
Niño 1.-
No mientas
mamá.
Policía 2.-
¿Cómo?
Mario.-
Marcos, no
hables.
Policía 1.-
Usted,
cállese.
Niño 2.-
Mi papá no es
el que le pega a mamá, es al revés, mamá le pega a papá…
Policía 2.-
Niño (no mira al Policía 2) Mírame (lo
mira) ¿Estás seguro de lo que has dicho?
Niño 2.-
Sí.
Resuelta la duda liberan a Mario que abraza a sus
hijos.
María.-
(Casi desgañitándose) Sí, he sido yo. Malditos bastardos traidores,
os tuve nueve meses a cada uno en mi vientre, y ¿así me lo pagáis? ¿Por qué lo
queréis mas a él que a mí? (llorando) Sí, yo lo he hecho todo, mis lesiones,
las de ese hijo de puta, las de los bastardos…
Mario.-
(Destrozado) Pero…¿Por
qué?
María.-
(Idem de antes) Porque
te quería destrozar la vida igual que tú me robaste el amor de mis hijos. Por
eso me di de hostias, por eso te di a ti por eso le di a ellos, porque te
quería arruinar la vida, y quiero y te juro que aunque sea lo último que haga
lo cumpliré.
Los policías se acercan a ella y la levantan, se la
van a llevar.
Policías.-
Tiene usted
derecho a un abogado, si no puede contratarlo se le proporcionara uno de
oficio, tiene derecho a…
Mario.-
(abrazando a
sus hijos) Os quiero...
OSCURO
PEDRO, su cuento
(Abre
telón, 24 personas en una habitación, gente de todo tipo, de toda condición y
todos los estratos sociales, se mueven inquietos)
Pedro.-
¿Qué hacemos aquí? ¿Alguien lo sabe?
Hombre 1.-
Los de atrás no saben nada, ¿y por allí?
Mujer 1.-
Nada, ¿recordáis algo anterior a esto?
(Se
crea expectación con respecto a la negativa)
Pedro.-
Yo, sí (sorpresa general)
Hombre 2.-
(Agresivo) Habla
Hombre 3.-
Venga, muchacho, ¿qué recuerdas? (se arma barullo)
Mujer 2.-
¡Callaos! (Silencio sepulcral) Cariño, estamos todos un poco… bueno eso (se comenta) Habla, por favor
Pedro.-
Solo recuerdo que cuando era pequeño era
pastor, recuerdo los prados, el roce de la yerba…
Hombre
4.-
Abreviando, compi (rumor de aceptación)
Pedro.-
Solo recuerdo que era pastor…
Hombre 1.-
Si es gilipollas encima
(se
apagan las luces)
Mujer 3.-
¡Joder! Qué susto
(se
escuchan gritos de todo tipo, luz)
Hombre 1.-
¿Estáis todos bien?
Pedro.-
Todos no
(Hay
menos gente pero la misma cantidad de ropa, solo quedan los que han intervenido
hasta ahora, y una mujer)
Hombre 2.-
¡Qué cojones ha pasado aquí! (iracundo)
Mujer 3.-
No se vosotros, pero yo tengo…
(Oscuro,
grito ahogado, dos gritos más. Luz)
Hombre 1.-
Esto no me gusta nada, ¿alguien ha visto
algo?
Hombre 2.-
A mí ni me mires, que te hostio.
Mujer 2.-
¡Tú que vas a hostiar ni hostiar, si tu
lo que eres es un pintas!
Hombre 2.-
Porque eres mujer si no te daba.
Mujer 2.-
Venga dame si eres tan hombre.
Pedro.-
¿Os podéis callar? Hay que estudiar la
circunstancia y los hechos dados para dar con una solución al probl…
Hombre 1.-
El pastor se cree inspector de policía o
algo
Mujer Desconocida.-
(Con
rotundidad) Dejadle hablar.
Pedro.-
Se han desvanecido ciertas personas…
Hombre 2.-
Si a esos gritones los llamas pesonas
Mujer 2.-
¡Hostias el notas pesado!
(Intercambio
de gestos obscenos)
Hombre 1.-
Callaos ya que quiero saber que pasa.
Pedro.-
Creo que cada vez que alguien dice… bueno
hay una palabra que tiene que ver con temblores en las piernas, como si no
tuviéramos el control de la situación.
Mujer 2.-
Es que no lo tenemos.
Hombre 2.-
¿Acaso tienes …?
(oscuro,
golpe contra el suelo, luz, mismo resultado que en otras ocasiones)
Pedro.-
¿Veis?
Mujer 2.-
Al menos así estamos mejor.
Hombre 1.-
Yo quiero acabar con esto ¿Qué hay que
decir?
Mujer 1.-
Creo que hay que decir lo que ha descrito
el pastor, lo de no tener el control de la situación, m…
(Oscuro,
grito, luz)
Pedro.-
¡Parad! No digáis esa palabra, u os
pasará lo mismo.
Mujer 2.-
¿Pero cual es? Si la decimos quizás lo
entendamos.
Hombre 1.-
La palabra es m-i-e-d-…
(Oscuro,
silencio, luz)
Mujer 2.-
Entonces es esa…
Pedro.-
Es lo que he intentado explicaros, y no
es la palabra es lo que pasa cuando la dices, la situación de que no lo
controlas, de que no controlas la situación…
Mujer 2.-
Pero si aquí no hay nadie más… ¿Quién los
hace desvanecerse en tampoco tiempo?
(Pedro
mira de soslayo a la Mujer Desconocida)
Mujer Desconocida.-
He sido yo, todo este tiempo, durante
toda la historia, soy yo la que te recorre por el cuerpo cuando no sabes qué va
a pasar, cuando no tienes el control de la situación yo estoy acechando, Pedro
solo ha intentado avisaros, y no habeis hecho caso, gracias Pedro, que tu
supieras quién era me ha facilitado las cosas, ahora, tú, (señala a la Mujer 2)
¿Algo que decir?
Mujer 2.-
(mirando
a Pedro, oscuro, grito, telón)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)